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SANTIAGO, Chile
Somos un matrimonio católico chileno, compuesto por Juan Rajs Grzebien, Corredor de Propiedades y Helicicultor y Nina Mónica Ramírez Donders, Profesora de Religión y Moral, Habilitada en Filosofía y Educadora de Párvulos, nuestra intención es promover la Doctrina y Cultura Católicas. Para mí, Juan Rajs, mi mayor orgullo y mi gran inspiración es Ninita, mi esposa, mi Dulce y Tierno regalito de Jesús como yo la llamo, no ceso de alabar a Dios por habermela concedido desde la eternidad, para amarla, respetarla y cuidarla siempre.

lunes, 16 de julio de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XVIº DOMINGO DEL
TIEMPO COMÚN DE LA IGLESIA.


 
“EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA”

DOMINGO 22 DE JULIO DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO
DE JEREMÍAS 23, 1-6

¡Ay de los pastores que pierden y dispersan el rebaño de mi pastizal! -oráculo del Señor-. Por eso, así habla el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: ustedes han dispersado mis ovejas, las han expulsado y no se han ocupado de ellas. Yo, en cambio, voy a ocuparme de ustedes, para castigar sus malas acciones -oráculo del Señor. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echará de menos a ninguna -oráculo del Señor. Llegarán los días -oráculo del Señor- en que suscitaré para David un germen justo; Él reinará como rey y será prudente, practicará la justicia y el derecho en el país. En sus días, Judá estará a salvo e Israel habitará seguro. Y se lo llamará con este nombre: "El Señor es nuestra justicia".

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
23 (22), 1-6

R.: EL SEÑOR ES MI PASTOR,
NADA ME PUEDE FALTAR.

El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
Él me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas   R.:

Me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque Tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza  R.:

Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa   R.:

Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo  R.:

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DE LA CARTA DEL
APÓSTOL SAN PABLO A
LOS CRISTIANOS DE ÉFESO 2, 13-18

Hermanos:

Ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: Él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. Y Él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

“Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen”
(Jn 10, 27).

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MARCOS 6, 30-34

Al regresar de su misión los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

Palabra de Dios:
Gloria y Honor a ti, Señor Jesús.

LAS VACACIONES DE JESÚS.

LLEGARÁ UN AUNTÉNTICO PASTOR.

A comienzos del siglo VI a. C., Joaquín, después de reinar solamente tres meses sobre Judá, se rinde a Nabucodonosor, que lo deporta a Babilonia y pone en su lugar a Sedecías. Este, rey por la gracia de Nabucodonosor, que no por la gracia de Dios, es un hombre débil que se deja manejar por sus cortesanos hasta que viene sobre Jerusalén y su templo la ruina definitiva. Personajes como Sedecías llenan las páginas de todos nuestros periódicos. Dirigentes del pueblo pululan y crecen por todas las partes como hierba. Debe ser “una profesión rentable”. Todos hablan de “servir” al pueblo, de orientarlo, de conducirlo a los buenos pastos del bienestar y del progreso; a veces dicen que es “servicio muy pesado”, ¿No intentarán más bien aprovecharse a costa de las pobres ovejas? Personajes como Sedecías hay muchos; auténticos liberadores, se pueden contar con los dedos de la mano. Las pobres y esquilmadas ovejas aún continúan soñando con un Liberador. El profeta Jeremías anuncia que Dios suscitará a David un “vástago legítimo”. Ese vástago de David estará al servicio de la “justicia y el derecho”, cosa que no ha cumplido Sedecías, y unificará Israel con Judá en un reino de paz. El vástago llevará un nombre auténtico, aclamado por todo el pueblo: “El Señor es nuestra justicia”. El Mesías será descendiente de David, será rey para establecer el reinado de la justicia y traer así la salvación. La figura del pastor, ensalzada en el salmo 23 (22), es una simbología bíblica que designa al líder religioso o político. Desde el rey David, pastor y rey al mismo tiempo, surge la promesa de que Dios mismo vendrá a apacentar sus ovejas y a reunirlas de la dispersión a que las ha llevado la corrupción de sus pastores.

NECESITAMOS EL DESCANSO Y LA QUIETUD.

Nos lo pueden dar las vacaciones, pero sólo alcanzaremos el pleno sosiego si alimentamos nuestro espíritu, ahora que tenemos más tiempo libre. Jesús es el pastor del salmo 23 (22): “Nos hace recostar en verdes praderas y nos conduce hacia fuentes tranquilas”. Sin duda, una imagen deliciosa de paz y de quietud. Pero nosotros, siempre llevando la contraria, después de tanto protestar por el ritmo y las dificultades del viaje, somos incapaces de pararnos. Jugamos a ser personas importantes, siempre atareadas. Oración, distensión, silencio, reflexión: no tenemos tiempo para estas cosas. Tenemos todo el tiempo ocupado en mil naderías, que llamamos pomposamente “compromisos urgentes”, “necesidades improrrogables” y no tenemos un minuto para dedicarlo a nosotros mismos. Por eso estamos siempre cansados. Y nuestro espíritu en vez de robustecerse, se entristece y entumece alarmantemente, ni nos damos cuenta de que existe. Damos vueltas en el vacío, creyéndonos que hacemos algo. Jesús actúa como ese nuevo pastor; en Él, Dios en persona se ha hecho cargo de su pueblo. Asume la función de pastor de toda la humanidad. Se conmueve de la multitud y renuncia a su relax para enseñar a los que han ido en su busca. En Jesús, Dios mismo pastorea a su pueblo; un pueblo nuevo que es toda la humanidad; pues su sacrificio fue uno para siempre y para todos.

JESÚS NECESITA DESCANSAR, PERO ESTA SIEMPRE DISPUESTO A SERVIR.

Herodes acababa de mandar ejecutar a Juan El Bautista y los apóstoles habían vuelto de su primera experiencia misionera. La primera noticia produjo, sin duda, una gran tristeza en Jesús, pero sabe que tiene que seguir adelante y se preocupa de sus discípulos, que necesitan descanso. Les invita a retirarse a un lugar desierto para que descansaran, pues eran tantos los que iban y venían, que no tenían tiempo ni para comer. Pero la multitud los descubre y a Jesús le da pena: “se compadeció de ellos porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas”. El texto nos presenta a Jesús en medio de esa multitud y su actitud, que no es la de retirarse y huir, sino compadecerse de ellos, como manifestación encarnada de Dios que es Amor. La compasión que Dios tiene por nosotros es contagiosa y quiere despertar también en nosotros otras compasiones para con todas las indigencias que sufren nuestros hermanos. A veces también nosotros podemos querer despedir a la multitud, quizás no tanto para que no los sorprenda la noche, sino para sacárnosla de encima y evitarnos complicaciones. Lo que Jesús quiere recordarnos es la urgencia de una caridad (amor) pastoral siempre despierta y atenta a lo que podemos hacer por los demás. Compiten dos aspectos de la compasión de Cristo. Ve el agotamiento de sus discípulos, sin mencionar el suyo que debía ser mucho mayor, y ve la necesidad del pueblo, hambriento de la palabra de salvación. Es hermoso ver a Jesús debatirse entre estos dos rostros del amor: el amor que quiere acoger y dar reposo, y el amor que quiere sanar y enseñar. La gente necesita a Jesús, está sedienta de un nuevo mensaje que sacie su sed de felicidad. Hoy día ocurre lo mismo... ¿En este momento de nuestra vida nos estamos dejando guiar por el bastón de Jesús, nuestro Pastor?,
 
¿sabemos compaginar contemplación y acción, experiencia de Dios y servicio al prójimo?


Padre José Mª Martín, OSA
                  España.

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Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

jueves, 12 de julio de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XVº DOMINGO DEL
TIEMPO COMÚN DE LA IGLESIA.


“DIOS NOS ELIGE Y ENVÍA”.

DOMINGO 15 DE JULIO DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO
DE LA PROFECÍA DE AMÓS 7, 12-15

Amasías dijo a Amós: “Vete de aquí, vidente, refúgiate en el país de Judá, gánate allí la vida y profetiza allí. Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque este es un santuario del rey, un templo del reino”. Amós respondió a Amasías: “Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicomoros; pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: “Ve a profetizar a mi pueblo Israel”.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
85 (84), 9. 10-14

R.: MUÉSTRANOS, SEÑOR,
TU MISERICORDIA
Y DANOS TU SALVACIÓN.

Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz,
la paz para su pueblo y sus amigos,
Su salvación está muy cerca de sus fieles,
y la Gloria habitará en nuestra tierra   R.:

El Amor y la Verdad se encontrarán,
la Justicia y la Paz se abrazarán;
La Verdad brotará de la tierra
y la Justicia mirará desde el cielo  R.:

El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de Él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos  R.:

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DE LA CARTA DEL
APÓSTOL SAN PABLO A
LOS CRISTIANOS DE ÉFESO 1, 3-10

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en el, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En Él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento. Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo, para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados
(Ef 1, 17-18).

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MARCOS 6, 7-13

Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: “Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”. Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.

Palabra de Dios:
Gloria y Honor a ti, Señor Jesús.

EL TESTIMONIO DE VIDA.

EL PROFETA NO PUEDE CALLAR.

El profeta Amós, pastor y campesino procedente del reino de Judá, actuó en el reino de Israel en el siglo VIII a. C. Condenó la injusticia social, el lujo, la depravación religiosa y el formalismo de un culto vacío; anunció por vez primera el exilio del Reino del Norte. Como un verdadero profeta, habló donde era preciso hablar y en el momento oportuno, que es cuando hablan los profetas y callan los maestros y sacerdotes que viven de su oficio. Por eso sus palabras resultaron insoportables. Cuando el profeta Amós se atreve a profetizar en el santuario nacional de Betel, en el reino del Norte, sus palabras resultan subversivas. No es de extrañar que le salga al paso el sumo sacerdote Amasías que, como buen funcionario, debe velar por los intereses del rey de Israel. El sacerdote denunciaría la predicación del profeta Amós ante Jeroboam II. Pero antes de que el rey actúe, decide por su cuenta echar de Betel al hombre de Dios. Amasías cree que Amós es uno de esos profesionales que se pasan la vida profetizando. No tiene nada contra ese oficio, pero le dice al profeta que se gane tranquilamente el pan en su propia tierra. Amós le responde enérgicamente y le dice que él no es un profeta de oficio, que no pertenece a ninguna escuela profética, y que para vivir le basta con cultivar higos y cuidar un rebaño de cabras. Si él predica la palabra de Dios no lo hace por vocación humana o por simple interés, sino porque Dios le ha mandado profetizar contra Israel. Por encima de la voluntad de Amasías y la presión del poder está la autoridad indiscutible de Dios. Como siempre, quieren silenciar a aquél que molesta porque dice la verdad. Pero él no puede callar, porque se siente enviado por Dios. Hacen falta hoy día profetas valientes como Amós.

EL PLAN DE DIOS ES LA AUTÉNTICA “PARTÍCULA DE DIOS”. 

El prólogo de la carta a los Efesios es un himno y a la vez una auténtica oración, una contemplación teológica de todo el plan salvífico de Dios. Ya la introducción es claramente trinitaria: el Padre, Cristo y el Espíritu, son los grandes agentes de la salvación. El Padre no es el Dios de la creación, el trascendente e inaccesible, sino el Dios que se nos ha revelado como Padre de nuestro Señor Jesucristo y Padre nuestro. Él nos ha elegido desde toda la eternidad para ser sus hijos en su Hijo, para que vivamos una vida de amor. Cristo, nuestro hermano, es la síntesis y el cumplimiento del plan de Dios: en Él, todos nosotros y toda la creación somos una sola cosa; Él es el centro de todo, y nosotros no podemos menos de girar en su órbita, y vivir en una segura esperanza de la herencia que nos está destinada. No hay azar, no basta “el bosón de Higgs”, la partícula que explica el origen de la masa de las demás partículas, para explicar el origen del mundo. Dios tiene un “plan”: Dios ha creado para nosotros el mundo, casa abierta para los hijos de Dios. No vamos a la deriva, caminamos hacia una meta: todos los hombres reunidos en torno a Cristo formando un inmenso Cuerpo, la humanidad regenerada sentada en torno a la mesa familiar, el encuentro definitivo de los hombres con Dios y de los hombres entre sí.

ANUNCIAR CON NUESTRA VIDA LA VERDADERA TRANSFORMACIÓN. 

El envío por parejas que presenta el evangelio era una costumbre habitual en el judaísmo. Según la legislación judicial judía, para la validez de un testimonio se requerían al menos dos varones adultos. La misión de los doce no es para enseñar, sino para proclamar la conversión. El término conversión expresa un cambio radical de mentalidad, un giro copernicano en las categorías mentales, las cuales, a su vez, determinan la actuación del hombre. La misión de los doce busca provocar una transformación. El alcance de esta transformación queda puesto de manifiesto en el poder que Jesús les confiere sobre los espíritus inmundos. Esta expresión mitológica engloba todo lo que de inhumano y hostil destruye al hombre. Los doce deben ser ellos mismos signo visible de la conversión que proclaman. En las circunstancias concretas de su momento histórico, los doce no necesitan más bagaje de un bastón, que casi resultaba imprescindible como protección, y unas sandalias, sin las que no se podía caminar por el suelo pedregoso de Palestina. La fuerza y credibilidad de la misión no estriban en los medios empleados, sino en la coherencia de vida que acompaña al mensaje. De poco sirve hoy día emplear los medios más modernos:

si no acompañamos el mensaje
con el testimonio de vida.

Padre José Mª Martín, OSA
                  España.

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Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

jueves, 5 de julio de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XIVº DOMINGO DEL
TIEMPO COMÚN DE LA IGLESIA.


 
EL DESAFÍO DE LA INCREDULIDAD”

DOMINGO 08 DE JULIO DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO
DE LA PROFECÍA DE EZEQUIEL 2, 2-5

Un espíritu entró en mí y me hizo permanecer de pie, y yo escuché al que me hablaba. Él me dijo: Hijo de hombre, Yo te envío a los israelitas, a un pueblo de rebeldes que se han rebelado contra mí; ellos y sus padres se han sublevado contra mí hasta el día de hoy. Son hombres obstinados y de corazón endurecido aquellos a los que Yo te envío, para que les digas: “Así habla el Señor”. Y sea que escuchen o se nieguen a hacerlo -porque son un pueblo rebelde- sabrán que hay un profeta en medio de ellos.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
123 (122), 1-4

R.: NUESTRO OJOS MIRAN AL SEÑOR,
HASTA QUE SE APIADE DE NOSOTROS.

Levanto mis ojos hacia ti,
que habitas en el cielo R.:

Como los ojos de los servidores
están fijos en las manos de su señor,
y los ojos de la servidora
en las manos de su dueña:
así miran nuestros ojos al Señor,
nuestro Dios,
hasta que se apiade de nosotros R.:

¡Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros,
porque estamos hartos de desprecios!
Nuestra alma
está saturada de la burla de los arrogantes,
del desprecio de los orgullosos R.:

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO DE LA SEGUNDA CARTA
DEL APÓSTOL SAN PABLO
A LOS CRISTIANOS DE CORINTO 12, 7-10

Hermanos:

Para que la grandeza de las revelaciones no me envanezca, tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere. Tres veces pedí al Señor que me librara, pero Él me respondió: “Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad”. Más bien, me gloriaré de todo corazón en mi debilidad, para que resida en mí el poder de Cristo. Por eso, me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

El Espíritu del Señor está sobre mí; Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres
(Lc 4, 18)

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MARCOS 6, 1-6

Jesús se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: “¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?” Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Por eso les dijo: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y Él se asombraba de su falta de fe.

Palabra de Dios:
Gloria y Honor a ti, Señor Jesús.

RECUPERAR EL SENTIDO PROFÉTICO DE LA FE.

LA DIFÍCIL MISIÓN DEL PROFETA.

En la diáspora, lejos del templo y en un mundo pagano, Ezequiel es investido de una gran responsabilidad: predicar la palabra de Dios a un pueblo de dura cerviz que no quiere escucharla. La expresión "hijo de Adán" es una peculiaridad del libro de Ezequiel. Viene a subrayar tan solo la debilidad del hombre, que no puede permanecer en pie delante de Dios y, menos aún, levantarse para cumplir la misión que Dios le encomienda, a no ser que reciba la fuerza del espíritu divino. La experiencia de la presencia de Dios fue para Ezequiel tan fuerte que cae en tierra, pero el espíritu lo levanta y lo mantiene en pie. El hombre recupera su verticalidad con la fuerza de Dios que lo lanza a la acción. Ezequiel, cuyo nombre significa "Dios es fuerte", va a necesitar toda esa fortaleza divina para cumplir su difícil misión: “Yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde…” El Señor sabe que no es fácil la misión que encomienda a su profeta. Por eso le desengaña claramente de cualquier ilusión sobre futuros éxitos. Sin embargo, el éxito de la misión no es asunto del profeta y no debe preocuparle. Nadie puede reducir al silencio la palabra de Dios. Todo el mundo sabrá que entre ellos ha habido un profeta, que ha mantenido su coherencia y valentía. Ser profeta no es nada fácil. También Pablo ha sufrido persecuciones y dificultades por Cristo. Esto se une a la espina que lleva clavada en la carne, tal vez una enfermedad dolorosa. Pero proclama que cuando es débil, entonces es fuerte. Se siente dichoso de padecer por Jesucristo, porque sabe que Él no le abandona.

CADA CRISTIANO DEBIERA SER UN PROFETA, UN ECO DE LA GRAN VOZ DE DIOS.

Ningún profeta es bien recibido en su tierra. El evangelio de hoy nos presenta a Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm. En ella están los hombres religiosos de su pueblo, los hombres que van allí porque quieren saber, porque quieren relacionarse con Dios, porque son “practicantes”. La extrañeza y el posterior rechazo de sus paisanos basándose en el origen humilde y conocido de Jesús tiene diversos acentos según el evangelista que lo narra. La reacción que presenta Marcos tiene un cierto tono de insulto. Cuando un semita recuerda sólo a la madre de un hombre, y no al padre, intenta ofenderlo, como un hombre insignificante sin pasado ni porvenir. No pudo hacer allí ningún milagro. El milagro se encuentra principalmente en la interpretación de un hecho como acción salvadora de Dios. Sin la fe de los testigos de una curación no puede haber milagro. En este caso, los actos de Jesús no fueron "leídos" desde una óptica de fe, y el milagro no fue posible. Hay que leer detenidamente el Evangelio y llegaremos a una conclusión no precisamente feliz: todos los defectos que Cristo encontró en los hombres religiosos de su época, y que los evangelistas recogieron cuidadosamente para “enseñanza de la posteridad”, los hemos copiado también hoy. Los paisanos de Jesús no creyeron en Él, le rechazaron porque conocían muy bien a sus parientes… Nosotros rechazamos a la iglesia de Jesús porque conocemos muy bien sus pecados… Mucha gente se aparta de Dios y vive en la indiferencia, como si Dios no existiera. No podemos quedarnos en lo negativo. Jesús nos pide que confiemos en Él. Hemos de recuperar nuestro sentido profético. Necesitamos personas, con experiencia de Dios, que vayan abriendo camino y que nos den fuerza para caminar: como Ezequiel, como Pablo, como el propio Jesús.


TÚ PUEDES SERLO.

Padre José Mª Martín, OSA
España.

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Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

jueves, 28 de junio de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XIIIº DOMINGO DEL
TIEMPO COMÚN DE LA IGLESIA.

 
“NO TEMAS, SOLAMENTE TEN FE”.

DOMINGO 01 DE JULIO DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO
DE LA SABIDURÍA 1, 13-15; 2, 23-24

Dios no ha hecho la muerte ni se complace en la perdición de los vivientes. Él ha creado todas las cosas para que subsistan; las criaturas del mundo son saludables, no hay en ellas ningún veneno mortal y la muerte no ejerce su dominio sobre la tierra. Porque la justicia es inmortal. Dios creó al hombre para que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su propia naturaleza, pero por la envidia del demonio entró la muerte en el mundo, y los que pertenecen a él tienen que padecerla.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
30 (29), 2. 4-6. 11-12a. 13b

R.: YO TE GLORIFICO, SEÑOR
PORQUE TÚ ME LIBRASTE.

Yo te glorifico, Señor,
porque tú me libraste
y no quisiste que mis enemigos
se rieran de mí.
Tú, Señor, me levantaste del Abismo
y me hiciste revivir,
cuando estaba
entre los que bajan al sepulcro  R.:

Canten al Señor, sus fieles;
den gracias a su santo Nombre,
porque su enojo dura un instante,
y su bondad, toda la vida:
si por la noche se derraman lágrimas,
por la mañana renace la alegría  R.:

Escucha, Señor,
ten piedad de mí;
ven a ayudarme, Señor.
Tú convertiste mi lamento en júbilo
 ¡Señor, Dios mío,
te daré gracias eternamente!  R.:

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DE LA SEGUNDA CARTA
DEL APÓSTOL SAN PABLO A
LOS CRISTIANOS DE CORINTO 8, 7. 9. 13-15

Y ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en elocuencia, en ciencia, en toda clase de solicitud por los demás, y en el amor que nosotros les hemos comunicado, espero que también se distingan en generosidad. Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. No se trata de que ustedes sufran necesidad para que otros vivan en la abundancia, sino de que haya igualdad. En el caso presente, la abundancia de ustedes suple la necesidad de ellos, para que un día, la abundancia de ellos supla la necesidad de ustedes. Así habrá igualdad, de acuerdo con lo que dice la Escritura: “El que había recogido mucho no tuvo de sobra, y el que había recogido poco no sufrió escasez”.

Palabra de Dios:
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida, mediante la Buena Noticia.

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MARCOS 5, 21-24. 35-43

Cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, y Él se quedó junto al mar. Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arrojó a sus pies, rogándole con insistencia: “Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva”. Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados. Todavía estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: “Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?” Pero Jesús, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: “No temas, basta que creas”. Y sin permitir que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, fue a casa del jefe de la sinagoga. Allí vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba. Al entrar, les dijo: “¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme”. Y se burlaban de Él. Pero Jesús hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que venían con El, entró donde ella estaba. La tomó de la mano y le dijo: “Talitá kum”, que significa: “¡Niña, Yo te lo ordeno, levántate!” En seguida la niña, que ya tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro, y Él les mandó insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Después dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra de Dios:
Gloria y Honor a ti, Señor Jesús.

LA FE SALVA Y CURA

El Libro de la Sabiduría nos recuerda que Dios ama la vida, sobre todo la vida del hombre y no se recrea en la destrucción y en la muerte. Ha creado todas las cosas “para que sean”.

La muerte no entraba en los planes del Creador. Sin embargo, la muerte existe. El autor del Libro de la Sabiduría considera la muerte física como una consecuencia de la muerte moral o pecado; por eso pasa insensiblemente su pensamiento de la una a la otra. Ninguna de las dos muertes existían en el principio. El universo creado por Dios era armonioso; no había en él criaturas maléficas ni dominaba sobre la tierra el poder del abismo (esto es, de la muerte). El universo salido de las manos de Dios era el reino de la paz, tal como Isaías lo ve restaurado en el futuro mesiánico; pero el pecado del hombre ha comprometido el orden del mundo y ha puesto en peligro la vida, ha introducido la muerte, que es el reverso del acto creador. No obstante, la “justicia es inmortal”; esto es, los que practican la justicia no morirán para siempre. Jesús en el evangelio nos muestra que está a favor de la vida. La muerte (física) es una puerta abierta a una vida en plenitud.

Vivir la comunión de bienes

Pablo recuerda a los corintios que su comunidad se ha destacado en todo y que sería un absurdo que no sobresaliera igualmente por su generosidad. La contribución en la colecta que quiere realizar está estrechamente relacionada con la ayuda a hermanos con necesidades concretas. Si la Iglesia tiene un proyecto diaconal, podemos contribuir con nuestros recursos, tiempo y dones. Recordamos que los “tiempos de escasez”, más frecuentes hoy que los “tiempos de abundancia”, son oportunidades para ejercitar las relaciones fraternas, pues tenemos la oportunidad de ayudarnos y acompañarnos unos a otros. Esto es más palpable en la profunda crisis económica y social que sufrimos. Desde una perspectiva social, debemos reflexionar en la desigualdad que se vive en nuestras sociedades: desigualdades de género (léase: hombre y mujer), culturales, étnicas, jurídicas, económicas. La conciencia de estas desigualdades y la injusticia que propician es el primer paso para enfrentarlas y superarlas. La alternativa para hacer efectivo el “principio de igualdad” paulino implica no el despojar a unos para beneficiar a otros, sino un genuino interés en el bien común y en la dignidad de todos. El amor cristiano nivela las diferencias y busca la igualdad como expresión de la común fraternidad en el Señor.

Jesús nos cura por fuera y por dentro

Jesús actúa siempre sabiendo lo que hace y cura a los enfermos que creen en Él, no importa de la nación que sean. La fe también es decisiva en el caso de la hija del jefe de la sinagoga. La resurrección de la hija de Jairo acontece por el poder de la palabra de Jesús que Marcos ha conservado en original arameo, “Talitha qumi”. Jesús se manifiesta como Señor de la vida y de la muerte. Todos los milagros que se refieren a resurrecciones no son más que la proclamación de que en Jesús y por Jesús la vida triunfa sobre la muerte. Con frecuencia vemos cómo Jesús impone silencio a los testigos de sus milagros. Tanto que se ha hablado de la “ley del silencio”. Si Jesús establece esa ley es para evitar que sus paisanos confundan el sentido de su mesianismo y caigan en falsos triunfalismos. San Agustín nos dice que “quiso llamar la atención del alma, para que sanase interiormente, por ese motivo curó el cuerpo: en el cuerpo se significaba el alma, de manera que lo que ésta veía que Jesús obraba exteriormente, había de desear que lo obrase interiormente. ¿Cuál fue la obra de Dios? Curó el flujo de sangre, curó al leproso, curó al paralítico. Todas son enfermedades del alma. La cojera y la ceguera: pues todo el que no camina de forma recta por el camino de la vida, cojea. Es ciego asimismo quien no confía en Dios. El pródigo padece flujo de sangre, y todo el que es inconstante y mentiroso tiene manchas de lepra. Es necesario que lo sane por dentro aquel que sanó exteriormente, para que se desee la sanación interior”.

Padre José Mª Martín, OSA
                  España.

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Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.