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SANTIAGO, Chile
Somos un matrimonio católico chileno, compuesto por Juan Rajs Grzebien, Corredor de Propiedades y Helicicultor y Nina Mónica Ramírez Donders, Profesora de Religión y Moral, Habilitada en Filosofía y Educadora de Párvulos, nuestra intención es promover la Doctrina y Cultura Católicas. Para mí, Juan Rajs, mi mayor orgullo y mi gran inspiración es Ninita, mi esposa, mi Dulce y Tierno regalito de Jesús como yo la llamo, no ceso de alabar a Dios por habermela concedido desde la eternidad, para amarla, respetarla y cuidarla siempre.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¡AVISO!


Comunicamos a nuestro estimados lectores y amigos, que por problemas técnicos no podremos seguir publicando por un tiempo en nuestro blog, primero a Ninita le caducaron en forma maliciosa su conexión a Wi Fi, y en el día de hoy por segunda vez en menos de dos meses han liquidado el Pc de Juan, lamentamos que haya personas mal intencionadas que se presten para realizar estos actos maléficos que solo buscan dañar a un matrimonio católico entregado al servicio del Señor.
¡Señor Jesús, te alabamos!, te bendecimos, te adoramos eternamente y te damos gracias por todo lo que ocurre en nuestras vidas, incluso por este tipo de situaciones, porque sabemos que tu nos amas y comprendes que nuestra intención es siempre servirte a ti.

Jesús nos bendiga a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

sábado, 1 de diciembre de 2012

¡FELIZ ANIVERSARIO NINITA!

¡FELIZ ANIVERSARIO!

A mi Dulce y Tierna esposa Ninita de Rajs



Con motivo de nuestro segundo aniversario de matrimonio, saludo con todo mi amor a mí Dulce y Tierna esposa Ninita, le deseo la mayor de las felicidades en este mundo y por supuesto que en el venidero.

Hemos sido grandemente bendecidos por Jesús, quién ha puesto su amor en nosotros, de otra forma no nos podríamos explicar que ambos sintamos -el uno por el otro- un amor tan grande, es muy hermoso y a pesar de las dificultades de la vida, eterno e indestructible, sólo puede proceder de nuestro amado Dios quien lo ha protegido siempre.

Nuevamente doy gracias a Jesús por este dulce y tierno regalito que me hizo al poner a mi lado a la mejor, a la más bella e inteligente mujer a la cual pudiera yo aspirar, ¡Gracias Señor, Jesús!

Te pedimos, Señor Jesús,
que nos sigas bendiciendo.
Cúbrenos con tu sangre preciosa
desde la punta de nuestro cabellos
hasta la punta de nuestro pies.
Enséñanos a ser
mansos, pacientes, humildes y esperanzados.
Enséñanos tu perdón y tu respeto.
Enséñanos a entregarte todos nuestros problemas.
Que el Espíritu Santo
haga su obra en nosotros.
Sigue sanando a mi Ninita
de todas sus dolencias
como lo has hecho hasta ahora,
por lo que  te damos gracias, te alabamos y te bendecimos.

Virgen Santísima,
a ti que eres nuestra mamá del cielo,
te pedimos que nos cubras
con tu manto protector
de los ataques del enemigo.

Y que junto con tu Hijo Jesús,
sigan protegiendo y bendiciendo siempre,
nuestro amor, nuestro matrimonio
y a nuestras familias. Amén.

Con todo mi amor, para mi Ninita,
Juan.

Santiago, 1º de Diciembre de 2012

miércoles, 28 de noviembre de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

Iº DOMINGO DE ADVIENTO




“ATENTOS A SU VENIDA”

DOMINGO 02 DE DICIEMBRE DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO DE
JEREMÍAS 33, 14-16

Llegarán los días -oráculo del Señor- en que Yo cumpliré la promesa que pronuncié acerca de la casa de Israel y la casa de Judá: En aquellos días y en aquel tiempo, haré brotar para David un germen justo, y él practicará la justicia y el derecho en el país. En aquellos días, estará a salvo Judá y Jerusalén habitará segura. Y la llamarán así: “El Señor es nuestra justicia”.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
25 (24), 4-5. 8-10. 14

R.: A TI, SEÑOR;
ELEVO MI ALMA.

Muéstrame, Señor, tus caminos,
enséñame tus senderos.
Guíame por el camino de tu fidelidad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador  R.: 
El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados
Él guía a los humildes
para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres  R.: 

Todos los senderos del Señor
son amor y fidelidad,
para los que observan los preceptos de su alianza.
 El Señor da su amistad a los que lo temen
y les hace conocer su alianza  R.: 

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DE LA  PRIMERA CARTA DEL
APÓSTOL SAN PABLO A LOS
CRISTIANOS DE TESALÓNICA 3, 12. – 4, 2

Hermanos:

Que el Señor los haga crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia todos los demás, semejante al que nosotros tenemos por ustedes. Que Él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el Día de la Venida del Señor Jesús con todos sus santos. Amén. Por lo demás, hermanos, les rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación!
(Sal 84, 8).

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN LUCAS 21, 25-28. 34-36

Jesús dijo a sus discípulos:

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre.

Palabra de Dios.
¡Gloria y honor a Ti, Señor Jesús!

PORTADORES DE ESPERANZA.

Hoy comienza el Adviento. 

Es tiempo de esperanza, porque es posible un mundo nuevo. Para que esto sea posible se nos pide una actitud de vigilancia y de atención. No debemos permitir que se embote nuestra mente con las realidades mundanas. Debemos estar despiertos y levantar la cabeza para poder observar la liberación que se nos ofrece. Los signos que se nos ofrecen alientan nuestra esperanza. Algunos interpretan estos signos negativamente, anunciando catástrofes sin fin por nuestros pecados. Pero Dios nos ofrece la liberación total. Sus sendas, nos dice el salmo, son misericordia y lealtad. El Señor es bueno y es recto y enseña el camino a los pecadores.

Nuestro mundo necesita una buena dosis de esperanza. 

Contamos con la providencia de Dios que vela por nosotros, pero espera nuestra colaboración. Hagamos posible la esperanza a los que viven desesperados porque su vida ha dejado de tener sentido. Muchas familias tienen a todos sus miembros cesantes, la crisis económica hace que surja en nosotros el desaliento y la impotencia. Hay muchos cristianos desanimados porque no ven a los jóvenes participando en la Eucaristía, otros se sienten desconcertados ante la falta de valores y la desintegración de muchas familias, hay quien está decepcionado porque ve una Iglesia demasiado instalada y alejada del Evangelio. Ante esto optan por la pasividad o resignación y niegan cualquier posibilidad de cambio. Hoy la Palabra de Dios nos alerta para que nos demos cuenta de que Jesús, el Hijo del Hombre, viene a liberarnos de todas nuestras dudas e incertidumbres. Él es nuestra justicia y nuestra salvación.

Tenemos por delante una hermosa tarea durante estas cuatro semanas: 

Preparar nuestro interior como si fuera una cuna que va a recibir a Aquél que nos da la vida. El tren de la esperanza va a pasar por delante de nosotros, no lo perdamos, subamos a el y valoremos todo lo bueno que vamos encontrando en nuestro camino. Siendo nosotros también liberadores, justos, alegres y solidarios podremos hacer que todos los que en el viajamos podamos construir la nueva humanidad que tanto anhelamos. La crisis puede hacernos más solidarios y sensibles a las necesidades de muestro prójimo. Pero seamos profetas de la esperanza, no del desaliento, pues ya estamos cansados de agoreros, necesitamos hombres y mujeres, esperanzados y esperanzadores (como corresponde a un verdadero cristiano).


Padre José Mª Martín, OSA
                   España
____________________

Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XXXIV DOMINGO DEL TIEMPO
COMÚN DE LA IGLESIA




SOLEMNIDAD DE
CRISTO REY DEL UNIVERSO

DOMINGO 25 DE NOVIEMBRE DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DE LA PROFECÍA
DE DANIEL 7, 13-14

Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; Él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta Él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
93 (92), 1-2. 5

R.: ¡REINA EL SEÑOR,
REVESTIDO DE MAJESTAD!

¡Reina el Señor,
revestido de majestad!
El Señor se ha revestido,
se ha ceñido de poder  R.:

El mundo está firmemente establecido:
¡no se moverá jamás!
Tu trono está firme desde siempre,
tú existes desde la eternidad  R.:

Tus testimonios, Señor,
son dignos de fe,
la santidad embellece tu Casa
a lo largo de los tiempos  R.:

SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DEL LIBRO DEL
APOCALIPSIS 1, 5-8

Jesucristo, es el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre, e hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre. ¡A Él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén. ¡Miren! Él viene entre las nubes y todos lo verán, aun aquellos que lo habían traspasado. Por Él se golpearán el pecho todas las razas de la tierra. Sí, así será. Amén. Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David!
(Mc 11, 10).

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN JUAN 18, 33-37

Pilato llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?” Jesús le respondió: “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?” Pilato replicó: “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?” Jesús respondió: “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que Yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”. Pilato le dijo: “¿Entonces tú eres rey?”  Jesús respondió: “Tú lo dices: Yo Soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”.

Palabra de Dios.
¡Gloria y honor a Ti, Señor Jesús!

NO ES DE ESTE MUNDO,
PERO COMIENZA EN ESTE MUNDO.

El Reino de Dios está dentro de nosotros. 

Celebramos la fiesta que clausura el Año litúrgico, Jesucristo Rey del universo. Jesús afirmó en distintas oportunidades que el Reino de Dios ya había llegado y que en esto consistía la Buena Noticia. Para entrar en él era preciso convertirse, cambiar de mentalidad, creer en su palabra, creer en su persona, seguirlo. Sus parábolas y sus enseñanzas se referían al Reino; sus milagros atestiguaban que el Espíritu de Dios estaba con Él y que el Reino de Dios se hacía presente. Ante quienes esperaban su llegada al modo de un triunfo rotundo sobre los dominadores romanos, con la intervención de un Mesías político que impusiera su autoridad mediante un régimen de prodigios y milagros continuos, o con la abundancia del pan y de los bienes temporales, Jesús afirmaba: “El Reino de Dios no viene ostensiblemente, porque el Reino de Dios está entre vosotros”. Él nos habló del inicio real de este Reino bajo apariencias humildes e insignificantes, como la diminuta semilla de mostaza, o como la pequeña cantidad de levadura que fermenta toda la masa, o como el crecimiento misterioso de la semilla, que bajo la tierra se transforma silenciosamente y escapa a nuestro control. Así nos enseñaba que de lo pequeño y oculto, de lo que está envuelto en el silencio y es pobre en apariencias, puede surgir lo más grande.

No es de este mundo, pero sí “para este mundo”.
 
Cuando Pilato preguntó a Jesús si era rey le contestó claramente. “Tú lo dices: soy rey, pero mi reino no es de este mundo”. Lo que quiso decir es que Él no era un rey como los de este mundo. Cristo vino a traer la vida y la salvación a cada ser humano: su misión no fue solo y específicamente de orden social, económico o político. Cristo no confió a su Iglesia una misión social, económica o política, sino más bien religiosa. Sin embargo sería un error pensar que cada cristiano en particular debe estar ausente de estos ámbitos de la vida social. Los cristianos están llamados por Dios a insertarse en el mundo a fin de transformarlo según el Evangelio. Un cristiano debe colaborar con alegría en la promoción de la verdadera cultura, porque sabe que la Buena Noticia de Cristo refuerza en el hombre los valores espirituales que se hallan en el corazón de la cultura de cada pueblo y de cada período de la historia. El cristiano ayudará a su propio pueblo a lograr una verdadera libertad y la capacidad de hacer frente a los desafíos de los tiempos. 

Comprometernos en la construcción del reino. 

Las obligaciones de un buen ciudadano cristiano no pueden reducirse a evitar la corrupción, o a no explotar a los demás, sino que incluyen una contribución positiva al establecimiento de leyes justas y estructuras que sostengan los valores humanos. Cuando un hombre o mujer cristiana se encuentre con la injusticia o con algo que esté en contra del amor, la paz y la unidad de la sociedad, tiene que intentar cambiarlo. ¿Cómo permanecer con los brazos cruzados, cuando a alguien le echan de su propia casa para vivir en la calle? Para descubrir la presencia de este Reino, es preciso que los ojos de la mente estén iluminados por la luz de la fe. El Reino se hace presente en nuestro tiempo histórico en cada gesto de amor, en la negación del pecado y del egoísmo, en cada victoria sobre las tentaciones y las seducciones del mundo, que invitan al camino fácil. Jesús predicó el camino estrecho y la puerta angosta. La clave de la renovación de este mundo está en nuestro propio corazón. El lugar donde triunfa el reinado de Cristo es el santuario de nuestra conciencia. Sólo desde allí se hará luego visible y se irradiará y se contagiará, dando lugar a una convivencia fraterna y armoniosa, a una sociedad reconciliada, a leyes que respeten íntegramente la dignidad del hombre. Su reino no es de este mundo, pero comienza en este mundo. Lo primero es que Jesús reine en nuestro corazón, así surgirá nuestro compromiso para transformar el mundo. El reino de Dios no termina aquí, llegará a su plenitud en el más allá, pero no podemos olvidarnos que “ya” está aquí.


Padre José Mª Martín, OSA
                   España
____________________

Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.

martes, 13 de noviembre de 2012

EVANGELIO DEL DOMINGO

XXXIIIº DOMINGO DEL TIEMPO COMÚN
DE LA IGLESIA




“CONOCEREMOS EL CAMINO DE LA VIDA”

DOMINGO 18 DE NOVIEMBRE DE 2012

PRIMERA LECTURA.

TOMADA DE LA PROFECÍA
DE DANIEL 12, 1-3

En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de tribulación, como no lo hubo jamás, desde que existe una nación hasta el tiempo presente. En aquel tiempo, será liberado tu pueblo: todo el que se encuentre inscrito en el Libro. Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento se despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el horror eterno. Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
16 (15), 5. 8-11

R.: PROTÉGEME, DIOS MÍO,
PORQUE ME REFUGIO EN TI.

El Señor es la parte de mi herencia
y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte!
Tengo siempre presente al Señor:
Él está a mi lado, nunca vacilaré   R.:

Por eso mi corazón se alegra,
se regocijan mis entrañas
y todo mi ser descansa seguro:
porque no me entregarás a la Muerte
ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro  R.:

Me harás conocer el camino de la vida,
saciándome de gozo en tu presencia,
de felicidad eterna a tu derecha  R.:


SEGUNDA LECTURA.

TOMADA DE LA CARTA A
LOS HEBREOS 10, 11-14. 18

Hermanos:

Cada sacerdote del culto antiguo se presenta diariamente para cumplir su ministerio y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios, que son totalmente ineficaces para quitar el pecado. Cristo, en cambio, después de haber ofrecido por los pecados un único Sacrificio, se sentó para siempre a la derecha de Dios, donde espera que sus enemigos sean puestos debajo de sus pies. Y así, mediante una sola oblación, Él ha perfeccionado para siempre a los que santifica. Y si los pecados están perdonados, ya no hay necesidad de ofrecer por ellos ninguna otra oblación.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

¡ALELUYA!

Estén prevenidos y oren incesantemente: así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre
(Lc 21, 36).

¡ALELUYA!

EVANGELIO.

EVANGELIO DE
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MARCOS 13, 24-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y Él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte. Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.

Palabra de Dios.
¡Gloria y honor a Ti, Señor Jesús!

NUEVOS TIEMPOS.

Anuncio de nueva vida. 

En el Libro de Daniel se anuncia cómo todo llegará a un nuevo punto culminante y decisivo, en el que Israel será protagonista y vencedor y se cumplirán los planes de Dios. Esto es lo que quiere decirse aludiendo a la victoria del arcángel San Miguel, que es el ángel custodio del pueblo de Dios y la personificación de la especial providencia divina en favor de Israel. En los pasajes apocalípticos la “gran tribulación” o “los tiempos difíciles” aparecen como una señal de salvación definitiva de los justos. Se trata de una imagen utilizada para expresar que Dios conoce a los suyos y los protege hasta el final. Habla claramente de la resurrección de los muertos que “duermen en el polvo”. Aunque se dice que “despertarán muchos”, esta expresión quiere decir con frecuencia “todos”, y éste parece aquí su sentido. La resurrección es para nuestro autor un postulado de la justicia divina, que no puede dejar sin premio a los mártires y sin castigo a sus verdugos. No falta una palabra de esperanza y una promesa para los “sabios”, esto es, para los que enseñan a practicar y no sólo a conocer lo que es justo a los ojos de Dios. Hay para ellos reservada una gloria especial e imperecedera.

La llegada de los últimos tiempos no tiene fecha. 

En el evangelio Jesús trata de inculcar en sus discípulos la certeza del final de los tiempos. Esta lectura recoge parte del llamado “Apocalipsis sinóptico”, según la versión de Marcos. Para ello se sirve de una comparación, el ejemplo de la higuera cuando se acerca la primavera. Sin embargo, la certeza de la llegada del final no tiene fecha, permanece oculta. La apocalíptica es de naturaleza simbólica, plástica y está al servicio de una idea. Por lo que respecta al final, éste es expresado con imágenes tremendistas: cataclismos cósmicos, guerras, fuego, derrumbamientos, personajes celestes, señales luminosas, trompetas convocando a juicio. Es la imaginería que se recoge en el Evangelio de hoy. Su valor no es literal, sino simbólico. Este evangelio no es, por supuesto, una guía de los últimos días; no hay un reportaje sobre los últimos acontecimientos. Resuena este domingo la voz potente de Jesús para gritarnos que la vida es una tarea hermosa, cuyo alcance y proporciones se verán un día, que Él no precisa.

La venida del “Hijo del Hombre” es para la salvación. 

La caída del “mundo viejo” con todos los poderes que lo rigen y determinan coincide con la irrupción de una creación nueva. En el mismo momento en que todo sea oscuro, aparecerá a los ojos de los hombres el Hijo del Hombre, Jesús el salvador. Jesús se aplica a sí mismo la expresión de “Hijo del Hombre” del profeta Daniel. Pero falta una detallada descripción del juicio. Para Marcos no es importante el destino de “los otros”, sino la afirmación a los elegidos: ¡No os perderéis! Podéis permanecer hasta el final como discípulos de Jesús. La palabra “venir” en los profetas significa frecuentemente “manifestarse”, y ése es aquí su sentido más apropiado referido a la venida del Hijo del Hombre. Por lo tanto, Jesús se manifestará como Señor y en Él aparecerá la misma gloria de Dios. Por eso vendrá con “poder” y “majestad”, que es el atributo exclusivo de Dios. La reunión de todos los elegidos constituye un rasgo esencial del Reino de Dios que aparece ya en las expectativas mesiánicas de Israel. Aunque Marcos no menciona el juicio final, lo presupone: los que no sean reunidos quedarán excluidos del Reino de Dios. El juicio es para la salvación, no para la condenación. En este futuro actuar de Dios hay un sí absoluto al mundo que ha creado. La asamblea eucarística en la que estamos participando quiere ser también un signo de esperanza en el que se anticipa la gran reunión de los elegidos cuando vuelva el Señor.


Padre José Mª Martín, OSA
                   España
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Jesús nos bendiga, a ustedes y a nosotros,
Nina y Juan.